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¿Cuál es el rol del productor musical?

El productor es la figura que se encarga de organizar y ejecutar actividades que nos permitirán obtener el mejor resultado posible en la producción de un tema o álbum completo. Con una perspectiva externa a la del artista o agrupación, con su experiencia y herramientas adecuadas, el productor puede lograr resultados completos y de muy buena calidad, el objetivo es lograr la identidad sonora para cada proyecto.

El productor también es el encargado de optimizar los recursos tanto económicos como creativos, en algunos casos. 

Es el guía de los principales procesos de producción que se dividen en tres fases: pre-producción, grabación y post-producción. 

«Grabar una pieza musical requiere de una serie de conocimientos que trascienden lo específicamente musical e involucra saberes múltiples: técnicos, administrativos, organizacionales e, incluso, la capacidad de sacar lo mejor de un ser humano, tanto en términos artísticos como anímicos, para guiar el proyecto a buen destino”, menciona: Leonardo Martinelli.

En ocasiones al productor musical se la clasifica como un integrante más dentro de los proyectos o agrupaciones, esto debido a que sus aportaciones no se limitan al área técnica, también haciendo aportaciones en los arreglos y composición de las canciones. Como ejemplo: la colaboración de George Martin con la banda de The Beatles, quién iniciaría como ingeniero de sonido y en el ínter se convertiría en músico, arreglista y productor de la banda inglesa; también la colaboración de Brian Eno en la exploración sonora de bandas como U2, Talking Heads y David Bowie.

En el pasado, la música se registró en cintas electromagnéticas que contenían la información de audio proveniente de la energía sonora producida por la fuente (Instrumentación y Voces) y grabada a través de distintas técnicas de microfonía y el aprovechamiento acústico de espacios diversos que generarían la atmósfera sonora de cada tema; haciendo entonces un proceso orgánico en la producción, enfocado a obtener el mejor «performance” del artista, con la grabación de tomas completas, algunas registradas con la banda en vivo, o por secciones debido a las limitantes tecnológicas y recursos disponibles en la época de los años 50’s – 80’s. 

Con las herramientas tecnológicas actuales podemos re-descubrir los procesos creativos que van desde la composición de las canciones hasta la producción sonora.

Actualmente es posible lograr resultados óptimos a los estándares comerciales, adquiriendo conocimientos indispensables como: Teoría Musical, el dominio de uno o más instrumentos, Composición de canciones, dominio de software para la grabación, Ingeniería en Audio y Acústica, y el conocimiento de las distintas estrategias para la difusión y distribución digital. 

Estos conocimientos son útiles para el productor, para compositores, arreglistas y músicos en general, ampliando la perspectiva en cuanto a la creación y producción de los temas y logrando cada vez mejores resultados sin depender de los grandes estudios de grabación.

Si optimizamos nuestra creatividad y nuestro ingenio podremos hacer rendir al máximo los recursos a nuestro alcance. No todo se resume a la calidad sonora, también es de suma importancia la calidad interpretativa.

Es muy importante contar con varias canciones compuestas antes de trabajar con un productor musical, para después hacer la selección de las mejores ideas y obtener un resultado consistente en nuestro álbum. 

«Podríamos decir que el productor funciona como una especie de intérprete de la banda: es el encargado de ayudar a plasmar el sonido que la banda proyecta.”

 

Gracias a la tecnología actual podemos grabar nuestros propios demos y producir nuestra obra. Se requiere de una computadora, software de grabación (existen diversas opciones como: Pro Tools, Logic Pro, Ableton Live, Cubase y algunos de uso libre como Reaper), una interfaz de audio digital, audífonos, un micrófono para registrar instrumentos acústicos o voces y cables adecuados para la conexión de instrumentos de línea. Digitalmente también podemos manipular instrumentos virtuales a través de un controlador midi y hacer uso de librerías de sonidos. Estas herramientas nos permiten hacer una versión previa de nuestros temas para tomar decisiones desde su composición y antes de acudir a un productor o estudio de grabación. 

Es importante tener en claro los diversos aspectos y etapas de la producción, y evaluar en qué punto nos encontramos con nuestra música antes de encarar la grabación; esto nos ayudará a optimizar el recorrido que emprendamos.

Debemos tener muy claro cuáles son nuestros objetivos, recursos y necesidades.

Más allá de los avances tecnológicos, es indispensable conocer a profundidad nuestro equipo de trabajo y las posibilidades que puede brindarnos.

Las limitaciones pueden convertirse en un estímulo en nuestra búsqueda creativa y desarrollo artístico.

La creatividad, la capacidad de aportación de soluciones y la curiosidad por la experimentación son puntos clave para mantener el espíritu activo en la creación y producción musical. 

Te invito a conocer las herramientas que mencionamos el día de hoy, si no cuentas con ellas o con alguna podrás complementarlas para desarrollarte profesionalmente como un artista y productor de calidad; tomemos en cuenta que la mejor estrategia para lograr los mejores resultados, es sin duda la educación y el conocimiento.

Adrián Ortega

Músico y Productor

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